LO ESENCIAL A RECORDAR
1. Progresión silenciosa prevenible:
La enfermedad hepática metabólica progresa silenciosamente y se asocia a mayor riesgo cardio metabólico renal; intervenir temprano evita fibrosis avanzada, cirrosis y eventos mayores.
2. Estratificación más allá de las enzimas:
Las transaminasas y la ecografía no bastan para estratificar riesgo: pacientes con enzimas normales pueden tener fibrosis significativa, por lo que se recomienda usar baremos clínicos y elastografía (FibroScan®).
3. FibroScan® y riesgo vascular:
FibroScan® ofrece una medición rápida y validada de rigidez hepática y esteatosis, apoyando manejo intensivo del riesgo cardiovascular.
4. Cribado multidisciplinar prioritario:
Un modelo de cribado sistemático y multidisciplinar (historia clínica, analíticas, factores metabólicos y FibroScan®) permite priorizar derivaciones, optimizar tratamientos y monitorizar anualmente a quienes mantienen factores de riesgo.
5. Terapias emergentes transformadoras:
Surgen terapias que mejoran esteatohepatitis y fibrosis (ensayos con beneficios a 52 semanas y dosis de 4 mg en estudios recientes), por lo que identificar fibrosis significativa con FibroScan® acelera el acceso al tratamiento y mejora el pronóstico.