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Validación prospectiva de un algoritmo de estratificación basado en FibroScan® para la detección de enfermedad hepática avanzada en pacientes con diabetes tipo 2 y MASLD en la consulta de diabetología

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Referencia del estudio

Amiama, et al. Prospective validation of the EASL-EASD algorithm for risk stratification in patients with metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease and type 2 diabetes.

 

Antecedentes y objetivos

La enfermedad hepática esteatótica asociada a la disfunción metabólica (MASLD) afecta a 1 de cada 4 personas en todo el mundo, con tasas especialmente elevadas entre las personas con diabetes tipo 2, donde 2 de cada 3 tienen hígado graso y hasta un 38 % desarrolla fibrosis avanzada o cirrosis. Desde 2024, las directrices europeas actualizadas recomiendan un enfoque de cribado en dos pasos: un sencillo análisis de sangre (FIB-4) seguido de una medición de la rigidez hepática (LSM) mediante el dispositivo FibroScan® para identificar a los pacientes de alto riesgo.

Este estudio probó el algoritmo en más de 1000 adultos con diabetes tipo 2 que acudieron a una clínica de diabetes. Aquellos con un resultado que sugería un mayor riesgo hepático se sometieron a pruebas adicionales, incluyendo pruebas de imagen y, cuando fue necesario, una biopsia hepática. Este estudio evalúa la implementación sistemática del algoritmo de cribado EASL-EASD en el entorno real de una clínica de diabetología.

Métodos

  • Se calculó el FIB-4 a partir de análisis de sangre rutinarios en todos los pacientes adultos con diabetes tipo 2 que acudieron a la clínica de diabetología entre octubre de 2024 y marzo de 2025.

 

  • Aquellos con un FIB-4 ≥ 1,3 (≥ 2,0 si eran mayores de 65 años) fueron derivados a hepatología para una evaluación más exhaustiva, que incluía el dispositivo FibroScan, ecografía, puntuación ELF y biopsia cuando fuera necesario.

 

  • Se definió la enfermedad en fase de riesgo como una medición de la rigidez hepática (LSM) ≥ 8 kPa o un FIB-4 > 2,67; y la enfermedad avanzada como una fibrosis ≥ F3 en la biopsia, una LSM > 12 kPa o cirrosis en la ecografía.

Resultados

  • Se sometió a cribado a 1108 pacientes. De los 984 pacientes elegibles, 248 (25,2 %) presentaban un FIB-4 elevado, lo que motivó una evaluación hepatológica más exhaustiva.

 

  • De estos, el 76,2 % presentaba esteatosis hepática (CAP >=248 dB/m).

 

  • La LSM by VCTE® mostró que el 69 % presentaba riesgo bajo (<8 kPa), el 15,3 % riesgo intermedio (8–12 kPa) y el 15,7 % riesgo alto (>12 kPa).

 

  • El 11,7 % presentaba una LSM >15 kPa, lo que sugiere una enfermedad hepática crónica avanzada compensada.

 

  • En el grupo de riesgo intermedio (8–12 kPa, n = 38), el 36,8 % confirmó una fibrosis significativa (F2-F4) según criterios de biopsia y clínicos.

 

  • En total, 53 pacientes (21,4 %; IC del 95 %: 16,7-26,9) presentaban fibrosis hepática clínicamente significativa o avanzada relacionada con la MASLD, sin haber sido diagnosticados previamente, y con unas tasas superiores a las de la población general.

 

  • Esto confirma que la enfermedad hepática grave es frecuente y, al mismo tiempo, se pasa por alto sistemáticamente en la diabetes tipo 2.

 

Conclusiones clave

  • Uno de cada cinco pacientes en una consulta de diabetología presenta una enfermedad hepática de riesgo significativo, una prevalencia notablemente superior a la de la población general y en gran medida no diagnosticada hasta el cribado.

 

  • La MASLD es más grave en la diabetes tipo 2, lo que confirma que esta población requiere una vigilancia hepática específica y sistemática más allá de la atención estándar.

 

  • El algoritmo EASL-EASD demuestra su eficacia cuando se aplica de forma sistemática, identificando de manera fiable a los pacientes de alto riesgo, con un umbral de LSM by VCTE® ≥ 8 kPa que resulta lo suficientemente específico como para justificar la derivación a un especialista.

 

  • No debe subestimarse la zona intermedia (8-12 kPa), ya que el 36,8 % de estos pacientes presentaba fibrosis F2-F4, lo que los sitúa en riesgo real de cirrosis, carcinoma hepatocelular y mortalidad relacionada con el hígado.

 

  • No todas las enfermedades hepáticas en la diabetes tipo 2 están causadas por MASLD, ya que se observó que el 6 % de los pacientes presentaba otras afecciones hepáticas crónicas no diagnosticadas previamente, lo que subraya el valor de un cribado exhaustivo.

 

El cribado hepático sistemático mediante el FIB-4 y el dispositivo FibroScan® en más de 1000 pacientes con diabetes tipo 2 reveló que 1 de cada 5 presentaba fibrosis hepática clínicamente significativa, que no había sido diagnosticada previamente y con tasas muy superiores a las de la población general. Estos hallazgos respaldan la implementación rutinaria del algoritmo EASL-EASD en las clínicas de diabetología como herramienta eficaz para identificar la enfermedad hepática avanzada y derivar a esos pacientes a atención especializada.